Si eres una joven
en búsqueda de tu vocación y quisieras tener una experiencia fuerte de Dios,
las religiosas Operarias de la Sagrada Familia te invitamos a nuestro Pre-Aspirantado
del 5 al 9 de Abril en el Colegio Vianney de Jicalán, Municipio de Uruapan
Mich.
REQUISITOS:
Tener entre 15 y 24 años
Cursar tercero de secundaria o tercero de prepa
o haber concluido alguna de estas etapas.
Querer conocer la vida religiosa
Traer cuaderno y Biblia
Sábanas y cobija
Tus cosas personales para toda la semana
Cooperación $300.00
Mayores informes: al 01 351 51 2-11-45 o
Cel. 351 108 72 32 o 351 112 80 33
¡Abre tu corazón a Jesús, tiene algo muy importante para ti!!!
Iniciamos el lunes a las 10: 00 Hrs. y terminamos el viernes a las 15: 00 Hrs.
Tú me has mirado a los ojos ... sonriendo, has dicho mi nombre
¡Hola jovencita! Tú que encuentras este espacio en tu navegar de la vida, te invito a que leas estas líneas en las que me quiero comunicar contigo.
Hace algunos meses inició una nueva etapa en nuestra juventud que era tan distinta con la familia.
¡Sí! Ahora somos parte del Instituto Operarias de la Sagrada Familia. Somos tres jóvenes que ingresamos como pre-postulantes, es la etapa de quienes ya tenemos terminada la preparatoria.
“Creo en Dios, espero en Dios, amo a Dios a pesar de mis miserias”. (El Testamento)
“Dios es el Supremo Señor de la vida y de la muerte, en sus manos está la mía, El puede llamarme a la hora que quiera a su presencia adorable a rendirle mi cuenta”. (Testamento)
“Señor, ayúdame, dame la paz”. (Ejercicios Espirituales de 1948)
La Sagrada Familia de Nazaret en nuestros Institutos,
según la mente de Nuestro Padre José Ochoa.
Somos Misioneros de la Sagrada Familia, nuestra fiesta grande es la fiesta que nos presenta a los ilustres componentes de aquella Santa Familia que Cristo se preparó para encerrarse en ella durante 30 años, antes de ir al mundo para sembrar la semilla del bien, para retratar a la Suma Trinidad que todo lo rige y establece, todo lo llena y vivifica.
La Santísima Virgen María es vista en la Iglesia como modelo incondicional en el seguimiento de Jesús por su unión con el Hijo y su docilidad al Espíritu, pues supo conformar su vida a la fe de él en su pobreza, obediencia y castidad (V.C. 28).
El Señor toma la iniciativa al elegir a María para encarnarse, ella acoge con docilidad sus planes en medio de la poca claridad que tiene de lo que Dios pretende en ella, se deja llevar con fe, está atenta, medita y guarda en su corazón el acontecer (cfr. Lc. 2, 51)
Nuestro mundo conflictuado, bombardeado y confuso, espera de nosotros(as) Misioneros y Operarias, que testimoniemos a Cristo con la propia vida, con las obras y con las palabras, siendo testigos de un amor nuevo en la entrega diaria: seguidores(as) de Jesús con la vida (cfr. V.C. 109).
Nuestro padre fundador vivió una gran experiencia de Dios a la sombra de la Santísima Virgen María
Hombre de Eucaristía
Para nuestro padre fundador la Eucaristía fue el centro de su vida, desde su infancia, Dios fue preparando el corazón de este enamorado, podemos decir que desde que hizo su Primera Comunión se encendió en su corazón la llama ardiente de amor a la Eucaristía, que siempre calentó y abrazó todo su ser. Él mismo nos narra la experiencia llena de emoción y los sentimientos que se suscitaron cuando cargó el Pan Santísimo del templo a su casa para llevarlo a los suyos, en tiempo de la persecución religiosa.
Al querer ser ordenado Sacerdote y no contar con la edad requerida, solicita la dispensa y expone los motivos al Señor Obispo: “…Los motivos que para la concesión de este favor, expongo a su excelencia son dos: vuestra bondad y los muchos deseos que tengo de ser lo más pronto posible sacerdote del Señor para estar de este modo más unido a Cristo nuestra vida y alegría”… (E. F.)
Su amor a la Eucaristía aparece en toda su vida como la línea fundamental; para él la celebración y adoración Eucarística fue siempre el lugar y medio de encuentro con su amado Jesús. Ante Jesús Eucaristía pasaba horas y horas de intimidad y diálogo, de amor y amistad, lo atestigua el párroco y feligreses de la Parroquia La Purísima en Zamora, Mich.; horas jugosas y en ocasiones oscuras y secas pero esa presencia Eucarística de Jesús le fue identificando y configurando cada vez más con El. Para el Padre Ochoa fueron espacios en los que percibió la llamada de Jesucristo a amarle y servirle cada vez mejor. Fueron espacios en los que poco a poco descubría los caminos que debía seguir, un camino que cada vez le llevaba a comprometerse más con los pobres.
Para él, celebrar y adorar la Eucaristía era hacer Eucaristía toda la vida, es decir, convertirse en otro Cristo, que hoy, en cada situación sigue compartiendo su Cuerpo y derramando su Sangre para que el hombre nuevo, la humanidad nueva, los cielos nuevos y la tierra nueva, sean una realidad entre los pobres.
Es así como realmente la celebración y adoración Eucarística serán el momento del encuentro festivo, alegre y gozoso con Jesús, de allí sacará iniciativas y fuerza para lanzarse y lanzarnos a la búsqueda del Reino de Dios por nuestra oblación de amor, servicio y solidaridad. Así también, la búsqueda del Reino le hará desear y buscar el encuentro comunitario y personal con JESÚS-EUCARISTÍA.
Un ejemplo de cómo nos transmitía y nos clarificaba el amor y la importancia que tiene la Eucaristía en nuestra casa: “…ya me imagino ver tu colegio lleno de animación y vida, lleno de paz y de amor de Dios; me imagino ver en algún rinconcito de tu casa la lucecita del Sagrario, ese Sagrario es muy tuyo, por ti se encendió en el mundo una nueva lámpara Eucarística, alégrate y dale gracias a tu Señor” (E.F.).
Era un contemplativo de la Eucaristía, lo deja ver a través de su conversación con Jesús, “Me concedes muy seguido el favor de la comunión, es que me conoces muy pobre y necesitado, me ves débil y quieres darme la fuerza, me quieres llevar al cielo y tu comunión es el camino más fácil y seguro para ese cielo que tanto ansío. Ven Señor, ven a mí; suple, llena, limpia. ¡Ven a mí, te amo! (E.F.)
Para nuestro padre la Eucaristía fue el centro de su vida. Su amor a ella aparece en toda su vida como línea fundamental; para él la celebración y adoración Eucarística fue siempre el amor y encuentro con su amado Jesús. “En nuestra vida, tanto comunitaria como personal, ocupará puesto especialísimo la liturgia de la Iglesia, cuyo centro es el Sacrificio Eucarístico, en el cual la oración interior se une al culto externo y nos hace sentir y revivir aquella nuestra donación que hicimos al Señor el día de nuestra Profesión religiosa en unión íntima con el Sacrificio de Jesús. Esa comunión con el cuerpo y la sangre de Cristo, nos renueva y fortalece en la donación hecha al Señor y a nuestros hermanos” (E.F.).
Con su vida y sus palabras nos invitó a vivir el amor a Dios, como familia entre nosotros(as) y hacia los demás, viendo en cada hombre el rostro de Jesús, hambriento, sediento, enfermo, sin casa, etc. Convencido de que el camino para vivir y llegar a Dios es el amor, nos impulsó a vivirlo: “lo que Dios nos dé de vida, gastémoslo en amar”. Estando en los momentos en que sentía que su vida llegaba a su final, nos dice: “Dios me ha hecho sentir en esta visita, que mi vida debe ser de grande caridad, también a ustedes les dice lo mismo el Señor”. Y como todo un padre nos deja su testamento: “Vayan por el mundo, lo que les quede de vida, amando a Dios y a los hermanos de cualquier clase… Este amor que hemos recibido de Dios nos toca darlo y cultivarlo” (E.F.).
Con gran claridad y sencillez nos dice lo que significa la caridad: “Amar, significa cargar la cruz, aceptar las espinas, las amarguras de la vida, aceptar las privaciones de la vida religiosa, pero sobre todo es donación total a Dios y entrega radical a nuestros hermanos de los pequeños poblados” (E.F.). Para él no contó el cansancio, la enfermedad, el mal tiempo, siempre estuvo presto a recorrer los caminos llevando el pan de la Palabra, la Eucaristía y promoviendo al hombre integralmente.
Nuestro padre fundador vivió plenamente su entrega a los demás, el gran amor que a diario recibía de Dios, no lo podía contener en sí, por eso buscaba constantemente formas nuevas para ser puente entre Dios y los hombres.
Sus palabras acusan este fuego que Dios había encendido en su corazón y, que nunca se extinguiría.
Comiendo cada día en la Mesa del Altar el Pan de la Unidad y movidos(as) por la Palabra del Señor, queremos amar con filial veneración al Papa y a nuestros Pastores, darnos a nuestros hermanos con empeño apostólico para que crezca día a día el Cuerpo Místico de Cristo.
A ti Jovencita que estás dispuesta a abrir tu corazón a Dios y que quieres descubrir los planes que Èl tiene para tí. Las Operarias de la Sagrada Familia te invitamos a nuestro Pre-Aspirantado
LUGAR: Colegio Vianey de Jicalán, muy cerca de Uruapan, Mich
Del 13 al 17 de Abril
¿Qué necesitas?
Tener inquietudes por conocer la vida religiosa
Estar en 3º se secundaria o 3º de preparatoria, . O haber concluido dichas etapas
Traer Biblia y cuaderno
Ropa de cama (sábanas y cobija) ropa y tus útiles personales para la semana
$300.00 como cuota de recuperación
Y mucha disponibilidad
Comenzaremos el lunes 13 a las 10:00 a.m y terminamos el viernes 17 a las 2:00 p.m
Para mayores informes comunícate con las promotoras vocacionales a los teléfonos en Zamora: 01 351 51 2 11 45 o cel. 045 351 108 72 32 o 351 112 80 33
Dios muestra sus caminos, y día a día confirma su fidelidad en medio de nuestra naturaleza humana que busca con anhelo la libertad y felicidad interior para poder reflejarlo ante las personas que nos rodean, dejando así una huella del amor desinteresado de Dios Padre.